El Ojo de Argon… considerada casi universalmente la peor obra de fantasía jamás escrita.
Este libro maldito, escrito por Jim Theis con un Thesaurus nuevo y ningún diccionario a mano, lleva años recorriendo las convenciones yankis. Allí, por supuesto, es considerada una obra de culto. La tradición consiste en organizar una lectura completa del libro. Desde el principio hasta el final. Las reglas son sencillas:
1) Leer el texto tal como está escrito. De corrido, respetando sus faltas de ortografía y la puntuación original, sin corregirlo aunque sea obvio lo que quería decir el autor.
2) No leerlo mecánicamente. Hay que leerlo comprendiendo lo que se lee, dándole énfasis, ¡interpretando el texto! Saboreándolo.
3) Todo esto sin ahogarse de la risa.
Y es que este esperpento es imposible de leer en voz alta sin descojonarse. ¡Es horriblemente malo! Lleno de faltas de ortografía, palabras juntas, letras bailadas… Los adjetivos… ¡ufff! Peor no podrían haberse elegido: “Ojos boquiabiertos”, “bocas extendidas”, “lozana vegetación lujuriantemente remarcada”… Realmente increíble. “Ataques epulpéticos”, “labios peludos”. No tiene desperdicio. Aunque, lamentablemente, la traducción no le hace justicia (Bueno, los puristas sostienen que la transcripción tampoco. El texto original escrito con una máquina de escribir aparenta ser la hostia).
¡Pero si hay hasta camisetas!

Os cuento esto hoy a raíz de que un valiente lo ha traducido al castellano… Wikisource ¡Ya le vale! ¡Hay que tenerlos cuadrados! Posiblemente con la infame intención de que aquí se lea también en las convenciones.
Así que estáis advertidos, Grignr el bárbaro con su enorme escudo esmaltado en piel se hacerca…


